Thursday, February 11, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 11/2


Febrero 11

No

Mientras nacía el año 1962, una desconocida banda musical, dos guitarras, un bajo, una batería, grabó en Londres su primer disco.
Los muchachos regresaron a Liverpool y se sentaron a esperar.
Contaban las horas, contaban los días.
Cuando ya no les quedaban uñas por comer, un día como hoy recibieron la respuesta. La Decca Recording (lompany les decía, francamente:

No nos gusta su sonido.

Y sentenciaba:

Las bandas de guitarras están desapareciendo.

Los Beatles no se suicidaron.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Wednesday, February 10, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 10/2


Febrero 10

Una victoria de la Civilización

Ocurrió al norte del río Uruguay. Siete misiones de los sacerdotes jesuítas fueron regaladas por el rey de España a su suegro, el rey de Portugal. La ofrenda incluía a los treinta mil indios guaraníes que allí vivían.
Los guaraníes se negaron a obedecer, y los jesuitas, acusados de complicidad con los indios, fueron devueltos a Europa.
En el día de hoy de 1756, en las colinas de Caiboaté, fue derrotada la resistencia indígena. Triunfó el ejército de España y Portugal, más de cuatro mil soldados acompañados por caballos, cañones y numerosos ladrones de tierras y cazadores de esclavos. Saldo final, según los datos oficiales: 
Muertos indígenas, 1723. 
Muertos españoles, 3. 
Muertos portugueses, 1.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Tuesday, February 09, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 9/2


Febrero 9

Mármol que respira

Afrodita fue la primera mujer desnuda en la historia de la escultura griega.
Praxíteles la talló con la túnica caída a sus pies, y la ciudad de Cos le exigió que la vistiera. Pero otra ciudad, Cnido, le dio la bienvenida y le ofreció un templo; y en Cnido vivió la más mujer de las diosas, la más diosa de las mujeres.
Aunque estaba encerrada y muy custodiada, los guardias no podían evitar la invasión de los locos por ella.
Un día como hoy, harta de tanto acoso, Afrodita huyó.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Monday, February 08, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 8/2


Febrero 8

La besación general

En 1980, estalló en la ciudad brasileña de Sorocaba una insólita manifestación popular.
En plena dictadura militar, una orden judicial había prohibido los besos que atentaban contra la moral pública. La sentencia del juez Manuel Moralles, que castigaba esos besos con cárcel, los describía así:

"Besos hay que son libidinosos y, por lo tanto, obscenos, como el beso en el cuello, en las partes pudendas, etc., y como el beso cinematográfico, en el que las mucosas labiales se unen en una insofismable expansión de sensualidad."

La ciudad respondió convirtiéndose en un gran besódromo. Nunca nadie se besó tanto. La prohibición multiplicó las ganas, y muchos hubo que por pura curiosidad quisieron conocer el gustito del beso insofismable.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Sunday, February 07, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 7/2


Febrero 7

El octavo rayo

Roy Sullivan, guardabosques de Virginia, nació en 1912, en este día siete, y sobrevivió a siete rayos durante sus setenta años de vida:
En 1959, un rayo le arrancó la uña de un dedo del pie; en 1969, otro rayo le voló las cejas y las pestañas; en 1970, otro rayo le achicharró el hombro izquierdo; en 1972, otro rayo lo dejó sin pelo; en 1973, otro rayo le quemó las piernas; en 1976, otro rayo le abrió un tobillo; en 1977, otro rayo le calcinó el pecho y el vientre. Pero no vino del cielo el rayo que en 1983 le partió la cabeza.
Dicen que fue una palabra, o un silencio, de mujer. Dicen.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Saturday, February 06, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 6/2


Febrero 6

El grito

Bob Marley nació en el pobrerío, y grabó sus primeras músicas durmiendo en el suelo del estudio.
Y en pocos años se hizo rico y famoso y durmió en lecho de plumas, abrazado a Miss Mundo, y fue adorado por las multitudes.
Pero nunca olvidó que él no era solamente él. Por su voz cantaba el sonoro silencio de los tiempos pasados, la fiesta y la furia de los esclavos guerreros que durante dos siglos habían vuelto locos a sus amos en las montañas de Jamaica.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Friday, February 05, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 5/2


Febrero 5

A dos voces

Habían crecido juntas, la guitarra y Violeta Parra. Cuando una llamaba, la otra venía.
La guitarra y ella se reían, se lloraban, se preguntaban, se creían.
La guitarra tenía un agujero en el pecho.
Ella, también.
En el día de hoy de 1967, la guitarra llamó y Violeta no vino.
Nunca más vino.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Thursday, February 04, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 4/2


Febrero 4

La amenaza

Se llamaba Juana Aguilar, pero la llamaban Juana la Larga, por el escandaloso tamaño de su clítoris.
La Santa Inquisición recibió varias denuncias de tal exceso criminoso; y en el año 1803, la Real Audiencia de Guatemala mandó que el cirujano Narciso Esparragosa examinara a la acusada.
Este sabio en anatomía dictaminó que Juana contradecía el orden natural, y advirtió que el clítoris podía resultar peligroso, como bien se sabía en Egipto y otros reinos de Oriente.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Wednesday, February 03, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 3/2


Febrero 3

El carnaval abre alas

En 1899, las calles de Río de Janeiro enloquecieron bailando la música que inauguró la historia del carnaval carioca.
Esa gozadera se llamaba O abre alas: un maxixe,invención musical brasileña que se reía de las rígidas danzas de salón. La autora era Chiquinha Gonzaga, compositora desde la infancia.
A los dieciséis años, los padres la casaron, y el marqués de Caxias fue padrino de la boda.
A los veinte, el marido la obligó a elegir entre el hogar y la música:
—No entiendo la vida sin música—dijo ella, y se fue de la casa.
Entonces su padre proclamó que la honra familiar había sido mancillada, y denunció que Chiquinha había heredado de alguna abuela negra esa tendencia a la perdición. Y la declaró muerta, y prohibió que en su hogar se mencionara el nombre de la descarriada.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Tuesday, February 02, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 2/2


Febrero 2

La diosa está de fiesta

Hoy las costas de las Américas rinden homenaje a Lemanyá.
Esta noche, la diosa madre de los peces, que hace siglos vino del África en los barcos de esclavos, se alza en la espuma y abre los brazos. La mar le lleva peines, cepillos, perfumes, tortas, golosinas y otras ofrendas de los marineros que por ella mueren de amor y de miedo.
Parientes y amigos de Lemanyá suelen acudir a la fiesta desde el Olimpo africano: Xangó, su hijo, que desata las lluvias del cielo; Oxumaré, el arcoíris, guardián del fuego; Ogún, herrero y guerrero, peleón y mujeriego; Oshún, la amante que duerme en los ríos y jamás borra lo que escribe, y Exü, que es Satanás de los infiernos y también es Jesús de Nazaret.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Monday, February 01, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 1/2


Febrero 1

Un almirante hecho pedazos

Blas de Lezo nació en Guipúzcoa, en 1689.
Este almirante de la flota española derrotó a los piratas ingleses en las costas peruanas, sometió a la poderosa ciudad de Génova, rindió la ciudad argelina de Orán y en Cartagena de Indias humilló a la armada británica, peleando con mucha astucia y pocas naves.
En sus veintidós batallas, un cañonazo le voló una pierna, una esquirla le arrancó un ojo y un tiro de mosquete lo dejó con un solo brazo.
Lo llamaban Mediohombre.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Sunday, January 31, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 31/1


Enero 31

De viento somos

Hoy nació, en 1908, Atahualpa Yupanqui.
En la vida fueron tres: la guitarra, el caballo y él. O cuatro, contando el viento.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Saturday, January 30, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 30/1


Enero 30

La catapulta

En 1933, Adolfo Hitler fue nombrado canciller de Alemania. Poco después, celebró un acto inmenso, como correspondía al nuevo dueño y señor de la nación. Modestamente, gritó:

—¡Yo estoy fundando la Era de la Verdad! ¡Despierta, Alemania! ¡Despierta!

y los cohetes, los fuegos artificiales, las campanas de las iglesias, los cánticos y las ovaciones multiplicaron los ecos. Cinco años antes, el partido nazi había obtenido menos del tres por ciento de los votos.
El salto olímpico de Hitler hacia la cumbre fue tan espectacular como la simultánea caída hacia el abismo de los salarios, los empleos, la moneda y todo lo demás.
Alemania, enloquecida por el derrumbamiento general, desató la cacería contra los culpables: los judíos, los rojos, los homosexuales, los gitanos, los débiles mentales y los que tenían la manía de pensar demasiado.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.

- ilustración digital: Andrés Casciani

Friday, January 29, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 29/1

Enero 29

Callando digo

Hoy nació Antón Chejov, en 1860. Escribió como diciendo nada.
Y dijo todo.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Thursday, January 28, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 28/1


Enero 28

Para que leas el mundo

Cuando la imprenta aún no existía, el emperador Carlomagno formó amplios equipos de copistas, que en Aquisgrán crearon la mejor biblioteca de Europa.
Carlomagno, que tanto ayudó a leer, no sabía leer. Y analfabeto murió, a principios del año 814.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Wednesday, January 27, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 27/1


Enero 27
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Para que escuches el mundo

Hoy nació, en 1756, Wolfgang Amadeus Mozart. Siglos después, hasta los bebés aman la música que nos dejó.
Está comprobado, muchas veces y en muchos lugares, que el recién nacido llora menos y duerme mejor cuando escucha la música de Mozart.
Es la mejor bienvenida al mundo, la manera mejor de decirle:
—Esta es tu nueva casa. Y así suena

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Tuesday, January 26, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 26/1

Enero 26

Segunda fundación de Bolivia

En el día de hoy del año 2009, el plebiscito popular dijo sí a la nueva Constitución propuesta por el presidente Evo Morales.
Hasta este día, los indios no eran hijos de Bolivia: eran nada más que su mano de obra.
En 1825, la primera Constitución otorgó la ciudadanía al tres o cuatro por ciento de la población. Los demás, indios, mujeres, pobres, analfabetos, no fueron invitados a la fiesta. Para muchos periodistas extranjeros, Bolivia es un país ingobernable, incomprensible, intratable, inviable. Se equivocan de in: deberían confesar que Bolivia es, para ellos, un país invisible. Y eso nada tiene de raro, porque hasta el día de hoy, también Bolivia había sido un país ciego de sí.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Monday, January 25, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 25/1


Enero 25

El derecho a la picardía

El pueblo de Nicaragua celebra al Güegüence, y ríe con él. En estos días, días de su fiesta, las calles se vuelven escenarios donde este pícaro cuenta, canta y baila, y por su obra y gracia todos se vuelven cuenteros, cantores y bailanderos.
El Güegüence es el papá del teatro callejero en América Latina.
Desde el principio de los tiempos coloniales, él viene enseñando las artes del maestro enredador:
—Lo que no puedas ganar, empátalo. Lo que no puedas empatar, enrédalo.
Y desde aquel entonces, de siglo en siglo, el Güegüence no ha parado de hacerse el tonto, inventón de palabras que nada significan, maestro de diabluras que el Diablo envidia, deshumillador de los humillados, jodón, jodido, jodedor.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani
http://andrescasciani.com/

Sunday, January 24, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 24/1


Enero 24

Padre civilizador

En 1965, murió Winston Churchill.
En 1919, cuando presidía el British Air Council, había ofrecido una de sus frecuentes lecciones del arte de la guerra:
No consigo entender tantos remilgos sobre el uso del gas. Yo estoy muy a favor del uso de gas venenoso contra las tribus incivilizadas. Eso tendría un buen efecto moral y difundiría un perdurable tenor.
Y en 1937, hablando ante la Palestine Royal Commission, había ofrecido una de sus frecuentes lecciones de historia de la humanidad:
Yo no admito que se haya hecho nada malo a los pieles rojas de América, ni a los negros de Australia, cuando una raza más fuerte, una raza de mejor calidad, llegó y ocupó su lugar

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Saturday, January 23, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 23/1

Enero 23

Madre civilizadora

En 1901, al día siguiente del último suspiro de la reina Victoria, comenzaron en Londres sus solemnes pompas fúnebres.
No fue fácil la organización. Merecía una gran muerte esa reina que había dado nombre a toda una época y había dado ejemplo de abnegación femenina vistiendo luto, durante cuarenta años, en memoria de su difunto marido.
Victoria, símbolo del imperio británico, dueña y señora del siglo diecinueve, había impuesto el opio en China y la vida virtuosa en su nación.
En el centro de su imperio, eran lectura obligada las obras que enseñaban a respetar las buenas maneras. El Libro de etiqueta, de lady Gough, publicado en 1863, desarrollaba algunos de los mandamientos sociales de la época: había que evitar, por ejemplo, la intolerable proximidad de los libros de autores con los libros de autoras en los estantes de las bibliotecas.
Los libros sólo podían juntarse si el autor y la autora estaban unidos en matrimonio, como era el caso de Robert y Elizabeth Barrett Browning.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Friday, January 22, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 22/1


Enero 22

La mudanza de un reino

En este día de enero de 1808, llegaron a la costa de Brasil, sin pan y sin agua, los extenuados navíos que dos meses antes habían partido de Lisboa.
Napoleón pisoteaba el mapa de Europa, y ya estaba atravesando la frontera de Portugal cuando se desató la estampida: la corte portuguesa, obligada a cambiar de domicilio, se marchaba al trópico.
La reina María encabezó la mudanza. Y tras ella fueron el príncipe y los duques, condes, vizcondes, marqueses y barones, con las pelucas y los fastuosos atuendos que después heredó el carnaval de Río de Janeiro.
Y detrás, amontonados en el desespero, venían sacerdotes y jefes militares, cortesanas, costureras, médicos, jueces, notarios, barberos, escribientes, zapateros, jardineros... La reina María no andaba muy bien de la cabeza, por no decir que estaba loca de remate, pero ella pronunció la única frase cuerda que se escuchó en medio de aquel manicomio:
—¡No corran tanto, que va a parecer que estamos huyendo!

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Thursday, January 21, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 21/1

Enero 21

Ellos caminaban sobre las aguas

En el año 1779, el conquistador inglés James Cook asistió a un espectáculo muy raro, en la isla de Hawaii. Era una diversión tan peligrosa como inexplicable: en la bahía de Keajakekua, los nativos disfrutaban parándose sobre las olas y dejándose llevar.
¿ Habrá sido Cook el primer espectador del deporte que ahora llamamos surf ?
Quizá se trataba de algo más que eso. Quizás había algo más en ese ritual de las olas. Al fin y al cabo, estos primitivos creían que el agua, madre de todas las vidas, era sagrada, pero no se arrodillaban ni se inclinaban ante su divinidad. Sobre la mar caminaban, en comunión con su energía.
Tres semanas después, Cook fue acuchillado por esos caminantes del agua. El generoso navegante, que ya había regalado Australia a la corona británica, se quedó con las ganas de regalar Hawaii.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Wednesday, January 20, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 20/1


Enero 20

Sagrada serpiente

En 1585, en su tercer concilio, los obispos de México prohibieron que se pintaran o esculpieran serpientes en los muros de las iglesias, en los retablos y en los altares.
Para entonces, los extirpadores de la idolatría ya habían advertido que esos instrumentos del Demonio no provocaban repulsión ni espanto entre los indios.
Los paganos adoraban a las serpientes. Las serpientes habían sido desprestigiadas, en la tradición bíblica, desde aquel asunto de la tentación de Adán, pero América era un cariñoso serpentario. El ondulante reptil anunciaba buenas cosechas, rayo que llamaba a la lluvia, y en cada nube vivía una serpiente de agua. Y era una serpiente emplumada el dios Quetzalcóatl, que por los caminos del agua se había ido.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Tuesday, January 19, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 19/1

Enero 19

Con él nació una era

En 1736, nació el escocés James Watt.
Dicen que él no inventó la máquina de vapor, pero en todo caso fue él quien supo desarrollarla, sin mayores pretensiones, y en un modesto taller engendró la fuente de energía de la revolución industrial.
A partir de entonces, de aquella máquina nacieron otras máquinas, que convirtieron a los campesinos en obreros, y a ritmo de vértigo el día de hoy se hizo mañana y el día de ayer fue enviado a la prehistoria.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Monday, January 18, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 18/1

Enero 18

Agua sagrada

En los tiempos de la Santa Inquisición, los españoles que se bañaban eran sospechosos de herejía musulmana.
De Mahoma provenía la adoración del agua. Mahoma había nacido en el desierto, allá por el año 570, y en el desierto, reino de la sed, había fundado la religión de los perseguidores del agua.
Él decía lo que Dios, llamado Alá, le había mandado decir: en el camino de la salvación, había que rezar cinco veces al día, flexionando el cuerpo hasta que el mentón tocara el suelo, y antes de cada plegaria era preciso purificarse con agua.
La limpieza es la mitad de la fe —decía.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Sunday, January 17, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 17/1

Enero 17

El hombre que fusiló a Dios

En 1918, en Moscú, en plena efervescencia revolucionaria, Anatoli Lunacharski encabezó el tribunal que juzgó a Dios. Una Biblia fue sentada en el banquillo de los acusados.
Según el fiscal, Dios había cometido, a lo largo de la historia, numerosos crímenes contra la humanidad. El abogado de oficio alegó que Dios era inimputable, porque padecía demencia grave; pero el tribunal lo condenó a muerte.
Al amanecer del día de hoy, cinco ráfagas de ametralladora fueron disparadas al cielo.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Saturday, January 16, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 16/1


Enero 16

La ley mojada

En el día de hoy de 1920, el Senado de los Estados Unidos aprobó la Ley Seca.
Así se confirmó, una vez más, que la prohibición es la mejor publicidad: gracias a la Ley Seca, florecieron la fabricación y el consumo de los licores prohibidos y Al Capone y los suyos mataron y ganaron más que nunca.
En 1933, el general Smedley Butler, que había dirigido a los marines de los Estados Unidos a lo largo de dieciséis condecoraciones, confesó que los éxitos de Al Capone en Chicago habían inspirado a sus muchachos en tres continentes.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Friday, January 15, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 15/1


Enero 15

El zapato

En 1919, la revolucionaria Rosa Luxémburgo fue asesinada en Berlín.
Los asesinos la rompieron a golpes de fusil y la arrojaron a las aguas de un canal.
En el camino, ella perdió un zapato.
Alguna mano recogió ese zapato, tirado en el barro. Rosa quería un mundo donde la justicia no fuera sacrificada en nombre de la libertad, ni la libertad fuera sacrificada en nombre de la justicia.
Cada día, alguna mano recoge esa bandera. Tirada en el barro, como el zapato.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani
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Thursday, January 14, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 14/1


Enero 14

La maldición haitiana

El terremoto de Haití había culminado la larga tragedia de un país sin sombra y sin agua, que había sido arrasado por la voracidad colonial y la guerra contra la esclavitud.
Los amos destronados lo explican de otra manera: el vudú tenía y tiene la culpa de todas las desdichas. El vudú no merece ser llamado religión. No es más que una superstición venida del África, magia negra, cosa de negros, cosa del Diablo.
La Iglesia Católica, donde no faltan Heles capaces de vender uñas de los santos y plumas del arcángel Gabriel, logró que esa superstición fuera legalmente prohibida en Haití, en 1845, 1860, 1896, 1915 y 1942.
En los últimos tiempos, el combate contra la superstición corre por cuenta de las sectas evangélicas. Las sectas vienen del país de Pat Robertson: un país que no tiene piso 13 en sus edificios ni fila 13 en sus aviones, donde son mayoría los civilizados cristianos que creen que el mundo fue fabricado por Dios en una semana.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani

Wednesday, January 13, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 13/1

Enero 13
Tierra que brama
En el año 2010, un terremoto tragó buena parte de Haití y dejó más de doscientos mil muertos. 
Al día siguiente, Pat Robertson, telepredicador evangélico, lo explicó desde los Estados Unidos: este pastor de almas reveló que los negros haitianos eran culpables de su libertad. El Diablo, que los había liberado de Francia, les estaba pasando la cuenta.

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani
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Tuesday, January 12, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 12/1


Enero 12

La urgencia de llegar

En esta mañana del año 2007, un violinista ofreció un concierto en una estación de metro de la ciudad de Washington.
Apoyado contra la pared, junto a un tacho de basura, el músico, que más parecía un muchacho de barrio, tocó obras de Schubert y otros clásicos, durante tres cuartos de hora.
Mil cien personas pasaron sin detener su apurado camino. Siete se detuvieron durante algo más que un instante. Nadie aplaudió. Hubo niños que quisieron quedarse, pero fueron arrastrados por sus madres.
Nadie sabía que él era Joshua Bell, uno de los virtuosos más cotizados y admirados del mundo.
El diario The Washington Post había organizado este concierto.
Fue su manera de preguntar:
—¿Tiene usted tiempo para la belleza?

*Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
- ilustración digital: Andrés Casciani