Saturday, December 31, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 31/12


Diciembre 31

El viaje de la palabra

En el año 208, Serenus Sammonicus escribió en Roma un libro, “Asuntos secretos”, donde revelaba sus descubrimientos en el arte de la sanación.
Este médico de dos emperadores, poeta, dueño de la mejor biblioteca de su tiempo, proponía, entre otros remedios, un infalible método para evitar la fiebre terciana y espantar la muerte: había que colgarse al pecho una palabra y protegerse con ella noche y día.
Era la palabra “Abracadabra”, que en hebreo antiguo quería decir, y sigue diciendo:

“Envía tu fuego hasta el final”.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.


Friday, December 30, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 30/12


Diciembre 30

De música somos

“Cuando afino el oído escucho músicas que vienen de muy lejos, del pasado, de otros tiempos, de horas que ya no son y de vidas que ya no están.
Quizá las vidas nuestras están hechas de música.
En el día de la resurrección, mis ojos se abrirán nuevamente en Sevilla”.

(De Boabdil, último rey de la España musulmana)

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 29/12


Diciembre 29

El camino es el destino

Había sido copiosa la bebedera, diciendo adiós al año que pronto se iría, y andaba yo perdido en las calles de Cádiz. Pregunté por dónde se iba al mercado. Un viejo desprendió su espalda de la pared y muy desganadamente me respondió, señalando nada:

—Tú haz lo que la calle te diga.

La calle me dijo, y yo llegué.
Algunos miles de años antes, Noé había navegado sin brújula, ni velas, ni timón.
El arca se dejó ir, por donde el viento le dijo, y se salvó del diluvio.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Wednesday, December 28, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 28/12


Diciembre 28

Nostalgia del futuro

Oscar Niemeyer entró en el año 2007 con cien años de edad y ocho nuevas obras en ejecución.
El arquitecto más activo de todos no se cansaba de transformar, proyecto tras proyecto, el paisaje del mundo. Sus viejos ojos no subían al alto cielo, que nos humilla, pero estaban siempre nuevos para quedarse, gustosos, contemplando la navegación de las nubes, que eran su fuente de inspiración para las próximas creaciones.
Allá, en el nuberío, él descubría catedrales, jardines de flores increíbles, monstruos, caballos al galope, aves de muchas alas, mares que estallaban, espumas que volaban y mujeres que ondulaban y en el viento se ofrecían y en el viento se iban.
Cada vez que los médicos lo internaban en el hospital, creyendo que ya le había llegado la hora, Oscar mataba el aburrimiento componiendo sambas, que cantaba junto con los enfermeros.
Y así este cazador de nubes, este perseguidor de la belleza fugitiva, dejó atrás su primer siglo de vida, y siguió de largo.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 27/12


Diciembre 27

El viajero

Matsuo Basho nació destinado a ser samurai, pero renunció a las guerras y fue poeta. Poeta caminante.
Un mes después de su muerte, allá por el año 1694, ya los caminos de Japón extrañaban los pasos de sus sandalias de paja y las palabras que dejaba colgadas en los techos que le daban albergue.
Como éstas:

“Los días y los meses son viajeros de la eternidad. Así pasan los años.
Viajan cada minuto de sus días quienes navegan la mar o
cabalgan la tierra, hasta que sucumben bajo el peso del tiempo. Muchos viejos mueren en el viaje.

Yo sólo he sucumbido a la tentación de las nubes, las vagabundas del cielo”.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Monday, December 26, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 26/12


Diciembre 26

El viaje al mar

En los tiempos idos, los hijos del sol y las hijas de la luna vivían juntos en el reino africano de Dahomey.
Y juntos vivieron, abrazándose, peleándose, hasta que los dioses los apartaron y los condenaron a la lejanía.
Desde entonces, los hijos del sol son peces en la mar y las hijas de la luna son estrellas en la noche.
Las estrellas de mar no caen del cielo: desde el cielo viajan. Y en las aguas buscan a sus amantes perdidos.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 25/12



Diciembre 25

El viaje del sol

Jesús no podía festejar su cumpleaños, porque no tenía día de nacimiento.
En el año 354, los cristianos de Roma decidieron que él había nacido el 25 de diciembre.
Ese día, los paganos del norte del mundo celebraban el fin de la noche más larga del año y la llegada del dios Sol, que venía a romper las tinieblas.
El dios Sol había llegado a Roma desde Persia. Se llamaba Mitra.
Pasó a llamarse Jesús.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 24/12


Diciembre 24

¡Milagro!

En la Nochebuena de 1991, murió la Unión Soviética y en su pesebre nació el capitalismo ruso.
La nueva fe hizo el milagro: por ella iluminados, los funcionarios se hicieron empresarios, los dirigentes del Partido Comunista cambiaron de religión y pasaron a ser ostentosos nuevos ricos, que pusieron bandera de remate al Estado y compraron a precio de banana todo lo comprable en su país y en el mundo.
Ni los clubes de fútbol se salvaron.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 23/12


Diciembre 23

Resurrecciones

En 1773, la tierra tembló de hambre y en un par de días devoró a la ciudad, ahora llamada Antigua, que durante más de dos siglos había reinado en Guatemala y en toda la región.
Pero en las fiestas religiosas, Antigua se alza desde sus ruinas. Sus calles son alfombras de flores, flores que dibujan soles y frutas y aves de mucho plumaje, y entonces ya no se sabe si los pies que las caminan celebran el próximo nacimiento de Jesús o el renacimiento de la ciudad.
Los vecinos han tejido, manos pacientes, pétalo tras pétalo, hoja tras hoja, esos jardines callejeros, para que Antigua sea inmortal mientras dure la fiesta.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Thursday, December 22, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 22/12


Diciembre 22

La alegría de volar

Hay quienes aseguran que los hermanos Wright inventaron el avión, en estos días de fines de 1904, pero otros sostienen que Santos Dumont fue, un par de años después, el creador del primer aparato digno de ese nombre.
Lo único cierto de toda certeza es que trescientos cincuenta millones de años antes, unas alitas despuntaron en el cuerpo de las libélulas, y las alitas fueron alas que siguieron creciendo, durante algunos millones de años más, por las puras ganas de viajar.

Las libélulas fueron las primeras pasajeras del aire.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 21/12


Diciembre 21

La alegría de decir

Este día podría ser cualquier otro día.
De Enheduanna, no se saben los días.
Sí se sabe que hace cuatro mil trescientos años, Enheduanna vivió en el reino donde se inventó la escritura, ahora llamado Irak, y ella fue la primera escritora, la primera mujer que firmó sus palabras, y fue también la primera mujer que dictó leyes, y fue astrónoma, sabia en estrellas, y sufrió pena de exilio, y escribiendo cantó a la diosa Inanna, la luna, su protectora, y celebró la dicha de escribir, que es una fiesta, “como parir, dar nacimiento, concebir el mundo”.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Wednesday, December 21, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 20/12


Diciembre 20

El encuentro

La puerta estaba cerrada:
—¿Quién es?
—Soy yo.
—No te conozco.

Y la puerta siguió cerrada. Al día siguiente:
—¿Quién es?
—Soy yo.
—No sé quién eres.

Y la puerta siguió cerrada. Y al otro día:
—¿ Quién es ?
—Soy tú.
Y la puerta se abrió.

(Del poeta persa Farid al-din Attar, nacido en 1119, en la ciudad de Nishapur)

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.


Monday, December 19, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 19/12


Diciembre 19

Otra exiliada

A fines de 1919, doscientos cincuenta “extranjeros indeseables” partieron del puerto de Nueva York, con prohibición de regresar a los Estados Unidos.
Entre ellos, marchó al exilio Emma Goldman, “extranjera de alta peligrosidad”, que había estado presa varias veces por oponerse al servicio militar obligatorio, por difundir métodos anticonceptivos, por organizar huelgas y por otros atentados contra la seguridad nacional.

Algunas frases de Emma:
“La prostitución es el más alto triunfo del puritanismo”.
“¿Hay acaso algo más terrible, más criminal, que nuestra glorificada y sagrada función de la maternidad?”
“El Reino de los Cielos ha de ser un lugar terriblemente aburrido si los pobres de espíritu viven allí”.
“Si el voto cambiara algo, sería ilegal”.
“Cada sociedad tiene los delincuentes que merece”.
“Todas las guerras son guerras entre ladrones demasiado cobardes para luchar, que mandan a otros a morir por ellos”.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Sunday, December 18, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 18/12


Diciembre 18

Los primeros exiliados

Hoy, Día del emigrante, no viene mal recordar que Adán y Eva fueron los primeros condenados a emigrar en toda la historia de la humanidad.
Según la versión oficial, Adán fue tentado por Eva: fue ella quien le ofreció la fruta prohibida, y por culpa de Eva fueron los dos expulsados del Paraíso.
 Pero, ¿habrá sido así? ¿O Adán hizo lo que hizo porque quiso?
Quizás Eva no le ofreció nada, ni le pidió nada.
Quizás Adán decidió morder la fruta prohibida cuando supo que Eva ya la había mordido.
Quizás ella ya había perdido el privilegio de la inmortalidad, y Adán eligió compartir su castigo.
Y fue mortal, pero mortal acompañado.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

de la serie "Práctica"


Andrés Casciani junto a "Práctica" (acrílico sobre lienzo, 1 x 0,80 cms)
Mendoza,diciembre 2016

*fotografía: cortesía de Cecilia Caif


Saturday, December 17, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 17/12


Diciembre 17

La llamita

En esta mañana del año 2010, Mohamed Bouazizi venía arrastrando, como todos los días, su carrito de frutas y verduras en algún lugar de Túnez.
Como todos los días, llegaron los policías, a cobrar el peaje por ellos inventado.
Pero esta mañana, Mohamed no pagó.
Los policías lo golpearon, le volcaron el carrito y pisotearon las frutas y verduras desparramadas en el suelo.
Entonces Mohamed se regó con gasolina, de la cabeza a los pies, y se prendió fuego.
Y esa fogata chiquita, no más alta que cualquier vendedor callejero, alcanzó en pocos días el tamaño de todo el mundo árabe, incendiado por la gente harta de ser nadie.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 16/12


Diciembre 16

Combata la pobreza: maquille los números

Durante unos cuantos años, los grandes medios de desinformación celebraron, con clarines y tambores, las victorias en la guerra contra la pobreza. Año tras año, la pobreza se batía en retirada.
Así fue hasta el día de hoy del año 2007. Entonces, los expertos del Banco Mundial, con la colaboración del Fondo Monetario Internacional y de algunos organismos de las Naciones Unidas, actualizaron sus tablas del poder de compra de la población del mundo.
En un informe del International Comparison Program, que tuvo poca o ninguna difusión, los expertos corrigieron algunos datos de las mediciones anteriores. Entre otros errorcitos, descubrieron que los pobres sumaban quinientos millones más que los que habían registrado las estadísticas internacionales.

Ellos, los pobres, ya lo sabían.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Thursday, December 15, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 15/12


Diciembre 15

Hombre verde

Hoy hubiera sido el cumpleaños de Chico Mendes. Hubiera sido.
Pero los asesinos de la Amazonia matan los árboles molestos, y también matan a la gente molesta.
Gente como Chico Mendes.
Sus padres, esclavos por deudas, habían llegado a las plantaciones de caucho desde el lejano desierto de Ceará. El aprendió a leer a los veinticuatro años.
 En la Amazonia organizó sindicatos y juntó a los solos, peones esclavizados, indios desalojados, contra los devoradores de tierras y sus bandoleros a sueldo, y contra los expertos del Banco Mundial, que financian el envenenamiento de los ríos y el bombardeo de la selva.
Y fue marcado para morir.

Los tiros entraron por la ventana.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Wednesday, December 14, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 14/12


Diciembre 14

El fraile que se fugó siete veces

 En 1794, el arzobispo de México, Alonso Núñez de Haro, firmó la condenación de fray Servando Teresa de Mier. En el aniversario de la visita de la Virgen María a tierras mexicanas, fray Servando había pronunciado un sermón, ante el virrey, el arzobispo y los miembros de la Real Audiencia.
Más que sermón, un cañonazo. Fray Servando se había atrevido a afirmar que no había casualidad ni coincidencia: la Virgen María era la diosa azteca Tonantzin, y el apóstol Tomás era Quetzalcóatl, la serpiente emplumada que adoraban los indios.
 Por haber cometido escandalosa blasfemia, fray Servando fue despojado de su título de doctor en filosofía y se le prohibió, a perpetuidad, enseñar, recibir confesiones y pronunciar sermones. Y fue condenado al destierro en España.
A partir de entonces, siete veces estuvo preso y siete veces se fugó, peleó por la independencia mexicana, escribió las más feroces y divertidas calumnias contra los españoles y también escribió serios tratados sobre el proyecto de república, libre de ataduras coloniales y militares, que él proponía para cuando la nación mexicana fuera dueña y señora de sí.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Tuesday, December 13, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 13/12


Diciembre 13

Día del canto coral

En 1589, el papa Sixto V decidió que los castrados cantaran en la Basílica de San Pedro.
Para que los cantores fueran cantoras, sopranos capaces de notas agudas y gorjeos sin pausa, les mutilaban los testículos.
Durante más de tres siglos, los castrados ocuparon el lugar de las mujeres en los coros de las iglesias: estaban prohibidas las pecadoras voces de las hijas de Eva, que ensuciaban la pureza de los templos.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Monday, December 12, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 12/12


Diciembre 12

Tonantzin se llama Guadalupe

Mucho después de engendrar a Jesús, la Virgen María viajó a México.
Llegó en el año 1531. Se presentó llamándose Virgen de Guadalupe, y por afortunada casualidad la visita ocurrió en el exacto sitio donde tenía su templo Tonantzin, la diosa madre de los aztecas.
La Virgen de Guadalupe pasó a ser, desde entonces, la encarnación de la nación mexicana: Tonantzin vive en la Virgen, y México y Jesús tienen la misma madre.
En México, como en toda América, los dioses prohibidos se han metido en las divinidades católicas, por los caminos del aire, y en sus cuerpos residen.
Tlaloc llueve en san Juan Bautista, y en san Isidro Labrador florece Xochipilli.
Tata Dios es el Padre Sol.
Tezcatlipoca, Jesús crucificado, señala desde la cruz los cuatro rumbos donde soplan los vientos del universo indígena.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Sunday, December 11, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 11/12


Diciembre 11

El poeta que era una multitud

Según se creía, Fernando Pessoa, el poeta de Portugal, llevaba otros cinco o seis poetas dentro.
A fines del año 2010, el escritor brasileño José Paulo Cavalcanti culminó su investigación de muchos años sobre “alguien que soñó ser tantos”.
Cavalcanti descubrió que Pessoa no contenía a cinco, ni a seis: él llevaba ciento veintisiete huéspedes en su magro cuerpo, cada uno con su nombre, su estilo y su historia, su fecha de nacimiento y su horóscopo.
Sus ciento veintisiete habitantes habían firmado poemas, artículos, cartas, ensayos, libros...
Algunos de ellos habían publicado críticas ofídicas contra él, pero Pessoa nunca había expulsado a ninguno, aunque ha de haber sido difícil, supongo, alimentar una familia tan numerosa.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Saturday, December 10, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 10/12


Diciembre 10

Bendita guerra

En el año 2009, en el Día de la declaración universal de los derechos humanos, el presidente Barack Obama recibió el Premio Nobel de la Paz.
En su discurso de agradecimiento, al presidente no se le ocurrió nada mejor que rendir homenaje a la guerra: “la guerra justa y necesaria contra el Mal”.
Cuatro siglos y medio antes, cuando el Premio Nobel no existía y el Mal no residía en las tierras que contenían petróleo sino en las que prometían oro y plata, el jurista español Juan Ginés de Sepúlveda también había defendido “la guerra justa y necesaria contra el Mal”.
En aquella época, Ginés explicó que la guerra contra los indios de las Américas era necesaria, “siendo por naturaleza siervos los hombres bárbaros, incultos e inhumanos”, y la guerra era justa “porque es justo, por derecho natural, que el cuerpo obedezca al alma, el apetito a la razón, los brutos al hombre, la mujer al marido, lo imperfecto a lo perfecto y lo peor a lo mejor, para bien de todos”.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Friday, December 09, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 9/12


Diciembre 9

El arte de vivir

En 1986, el Nobel de Medicina fue para Rita Levi Montalcini.
En tiempos difíciles, durante la dictadura de Mussolini, Rita había estudiado las fibras nerviosas, a escondidas, en un laboratorio improvisado en algún rincón de su casa.
Años después, tras mucho trabajar, esta tenaz detective de los misterios de la vida descubrió la proteína que se ocupa de multiplicar las células humanas, y recibió el Nobel.
Ya rondaba los ochenta años, y decía:

—El cuerpo se me arruga, pero el cerebro no. Cuando sea incapaz de pensar, sólo quiero que me ayuden a morir con dignidad.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.